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Desafíos de ser ferretero en la isla de Chira

Conozca la historia de dos comerciantes de la Isla de Chira en Costa Rica con aproximadamente 3.000 habitantes.

Por Josué Paniagua Arias para TYT

“Para vender cualquier cosa en la isla es de valientes, porque es muy difícil. En el transporte de mar a veces llueve y tenés que tapar la mercadería; y si la lancha agarró agua por dentro, tenés que ver cómo le sacás el agua”.

Estas son las palabras de don Alejandro Barrientos Medina, un chireño vecino de la comunidad de Jícaro y con 35 años de ser comerciante. Su negocio, Abastecedor Malibú, fue pionero en la isla como un punto de compra de insumos ferreteros, así como abarrotes y artículos de librería.

Durante más de 20 años, Barrientos fue el único en la isla en vender artículos ferreteros. Hace 10 años atrás, otros isleños empezaron a vender, poco a poco, insumos para la construcción.

El local, ubicado a pocos metros del Liceo de Chira, ofrece variedad de productos ferreteros. Desde arena y cemento, hasta tornillos. Barrientos asegura que en sus planes a corto plazo está vender cerámica, un artículo que aún no se vende en la isla, debido a la dificultad para transportarlo y su alto costo.

Por otro lado, en la comunidad de San Antonio, don Abelardo Brais Quirós comenzó hace cinco años a distribuir artículos ferreteros en su local Multiservicios Brais Medina. Él también vende abarrotes y otros artículos en su negocio, ubicado contiguo al Cen-Cinai de la isla.

Y es que la vida en la isla es muy costosa. Transportar cualquier producto, además de la travesía durante el viaje, genera mucho gasto y esto hace que se eleven los costos. Por lo que la ganancia, en algunas ocasiones, no es mucha.

Se debe incurrir en gastos como la gasolina para los motores de las embarcaciones, pagar a peones que ayuden a cargar y descargar el material, así como el transporte dentro de la isla para llevar el producto hasta el punto de venta. A esto, se debe sumar cualquier contratiempo que pueda generar alguna marea o lluvias. Todo un desafío o, como lo dice Barrientos, una actividad de valientes.

En el caso de Brais, quien vivió su infancia en Nandayure pero ya tiene 42 años de vivir en Chira, se encarga de traer los materiales desde el puerto de San Pablo, en Guanacaste. Sale con su embarcación desde el puerto de Palito y tarda algunos minutos para llegar al otro lado donde recoge los materiales ferreteros y los trae hasta la isla.

Alejandro Barrientos fue el primer chireño en poner una venta de insumos ferreteros en la isla de Chira. Ya suma más de 35 años de tener su negocio. En la foto, se ve su proyecto más ambicioso: una embarcación grande que le permita transportar vagonetas, así como vehículos particulares.

En esta travesía, y con el paso de los años, ha dañado sus vehículos debido al peso de los materiales y al trasporte en el mar. “Es un estrés porque no puede uno traer lo que la gente necesita”, aseguró Brais.

“Yo pienso seguir trabajando en el negocio. No queremos renunciar, porque es la única forma de subsistencia de uno y de mucha gente que depende de uno”, agregó.

Barrientos también trae algunos de sus materiales desde el puerto de San Pablo pero, además, aprovecha para viajar con su propia embarcación hasta Manzanillo o Costa de Pájaros para ir por más insumos.

Desafíos de ser ferretero en la isla de Chira

Abelardo Brais: Abelardo Brais llegó a Chira hace 42 años a trabajar en la pesca. Hace 5 años comenzó a administrar un abastecedor donde vende abarrotes e insumos ferreteros.

Afectación por pandemia

La pandemia afectó un poco más fuerte la economía en la isla porque, no solo se tuvo que cumplir con los cierres y las medidas de aislamiento del Ministerio de Salud para frenar el avance del contagio por el virus de la Covid-19, sino que también se debe cumplir con el tiempo de veda.

Durante tres meses al año, los pescadores tienen prohibido pescar en el Golfo de Nicoya. Este año, la veda comenzó el 01 de junio y termina el 31 de agosto; tiempo en que la mayoría de los chireños logran salir adelante con la ayuda mensual de ₡140.000, aproximadamente, que da el Gobierno por familia a los pescadores legalmente inscritos –requisito indispensable para optar por este beneficio y que no todos cuentan con ello-.

Según los cálculos de Barrientos, el impacto de la pandemia más el tiempo de veda, provocó una disminución del 40% en las ventas el año pasado.

Además, los precios de los materiales subieron. Así lo explicó Denis Brais, hijo de Abelardo Brais y uno de los administradores del abastecedor. “Un tubo estructural de 2×2 que costaba ₡14.000, ahora cuesta ₡20.000. Todo en cuestión de tres meses”, aseguró.

Denis agregó que, en promedio, antes de la pandemia traían a la isla hasta 300 sacos (de cemento) por mes. Actualmente, solo traen 100 sacos.

Si bien, la venta de cualquier producto dentro de la isla es todo un desafío. Tanto Brais como Barrientos coinciden en que seguirán trabajando porque, además de ser su medio de subsistencia, saben que su trabajo brinda un gran apoyo al desarrollo de la comunidad.

“Antes, un adulto mayor no podía traer material para construir una cocina porque tenía que ir a Nandayure. Ahora yo llego donde un anciano y me dice que gracias a mí pudo hacer su corredor. Esto es satisfactorio, de que el pueblo se ha beneficiado y aspirar a tener su casita o bodega”, comentó Brais.

Desafíos de ser ferretero en la isla de Chira

Denis Brais, hijo de Abelardo Brais, es uno de los administradores del local Multiservicios Brais Medina, ubicado en el pueblo de San Antonio. Desde hace cinco años venden artículos ferreteros. 

Otro punto en el que coinciden estos dos empresarios de la isla es en la falta de apoyo de distribuidoras de insumos ferreteros.

“Uno de los retos más grandes es el apoyo de las empresas en cuanto a cambios por vencimiento. Las ferreterías tienen esa ventaja de que son pocos (productos que vencen), pero, por ejemplo, las pinturas en aceite que si no se venden, se dañan. Si uno está afuera (de la isla), lo visita la gente (distribuidores) y están pendientes de eso y se llevan el tarro que ellos todavía lo pueden aprovechar, en cambio, aquí no me visita la gente. Cuando me doy cuenta la pintura está dura y le digo a la fábrica, pero no me quieren ayudar”, concluyó Barrientos.

Sobre la Isla de Chira

Ubicada en la provincia de Puntarenas, al norte de Costa Rica. Los seis pueblos de Isla Chira cuentan con una población de aproximadamente 3.000 aldeanos involucrados en la pesca, la extracción de sal y la agricultura. Los pueblos de la Isla Chira son: Bocana, Jícaro, San Antonio, Pochote, Montero y Palito.

 

Autor Josué Paniagua Arias para TYT | [email protected]



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