fbpx

Experiencia, tradición y muchos años de servicio

Conozca las características y la experiencia que encierran las ferreterías más antiguas y tradicionales del país. Cuando el hombre llegó a la luna por primera vez, quizás fue el primer y único trabajo del mundo en el que no se pedía experiencia como requisito fundamental… Lo cierto del caso, es que la experiencia es importante en cualquier parte del mundo y en cualquier circunstancia. Si no que lo digan los países que siguen los dictámenes de un senado o las tribus que consideraban como sagrado el consejo de sus integrantes más viejos. La historia ferretera de nuestro país prácticamente se enciende hace más de un centenar de años con los llamados comisariatos en los que se expendía mil y un productos diferentes, con especialidad en los comestibles. Nuestra investigación, sobre las ferreterías más antiguas del país, se basó en la división territorial de las zonas geográficas que existe en la lista de las 120 de TYT del 2003, publicada en la edición de julio. De estas 120 ferreterías un total de 105 fueron las que accedieron a brindar la información de sus datos de fundación. Posteriormente, procedimos a clasificar a las diez ferreterías de mayor tradición, distribuidas en todo el territorio nacional. En estas diez ferreterías no solo se encierra la historia de haber iniciado este mercado sino las claves para mantenerse tan vigentes como cuando iniciaron. Incluso han soportado todos los cambios tecnológicos del momento, a los que solo las empresas exitosas pueden dar respuesta. Virtudes de peso Adaptarse al mercado con el correr de los tiempos forma parte de las virtudes que identifican a estos diez establecimientos establecidos en San José: La Uruca y Guadalupe; Heredia Centro; Alajuela: San Ramón; Cartago Centro; Limón: Siquirres; Zona Sur: San Vito de Coto Brus; Guanacaste: Liberia; Puntarenas Centro y Ciudad Quesada. Es evidente que el espíritu de servicio y el servicio con atención personalizada ha sido como una ley dentro de estas ferreterías, ley que les ha hecho trascender las fronteras de su territorio con la calidad de sus productos como prestigio y como carta de presentación. »Esto es parte de nuestro diario vivir. Es lo que nos gusta hacer. El secreto de todo está en trabajar y no bajar los brazos, pero hacerlo con honestidad desde el principio. Hemos entendido que una buena atención al cliente, hace que las cosas perduren en el tiempo. Cuando se empieza en esto no basta con atender a los clientes sino satisfacerlos y buscar la forma de que retornen». Estas frases forman parte de la voz de los ferreteros ya consolidados a través de los años y quienes han sabido interpretar los valores de su oficio. La gran mayoría ha crecido con respecto a sus inicios en infraestructura, productos, clientes y servicio. Estas características y cualidades son razones de sobra para conocer un poco de la experiencia que encierran las ferreterías más antiguas y tradicionales del país.