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Madera balsa costarricense podría tener potencial

Madera balsa costarricense podría tener potencial en segmentos internacionales de valor agregado

• Es un insumo clave a nivel global para la elaboración de aspas eólicas.
• Costa Rica registra exportaciones incipientes de este producto por 28 toneladas en 2020.

Costa Rica. La industria de la energía eólica es actualmente el principal demandante de madera balsa y consume cerca del 70% del volumen de esta madera comercializado en el mundo, lo cual perfila a este sector de interés a explorar por parte del sector forestal de Costa Rica, dado que registró en 2020 un crecimiento histórico en la capacidad de generación de energía eólica y se proyecta mantenga este dinamismo, lo cual incrementaría en paralelo el consumo de balsa. El estudio “Prospección de oportunidades comerciales para la exportación de madera balsa en Costa Rica”, realizado por la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER), evidenció, además, que existen otras aplicaciones de valor agregado para esta madera en la industria naval, construcción y aeronáutica.

Entre los principales compradores se destaca el protagonismo de China, que representó el año anterior el 49% del total de las importaciones de balsa y que es, además, un país que otorga incentivos para la inversión en energías renovables, lo cual se refleja en que durante 2019 y 2020 se registrara un incremento significativo en sus compras globales de balsa, al pasar de importar $15 millones en 2018 a $38 en 2019 y $152 millones en 2020.

Por otra parte, en este mercado es importante considerar a Ecuador, el principal productor de balsa en el mundo y responsable del 73% de las exportaciones, más de 74 mil toneladas, con una alta vinculación al mercado chino.

“Con este estudio perseguimos el objetivo de prospectar los segmentos de valor agregado para la madera de balsa y opciones de participación comercial por parte de nuestro país. El estudio nos reveló que la industria eólica es la que mayormente demanda este tipo de producto y que China es un actor muy relevante en el mercado mundial, aspectos a los que debemos de dar seguimiento de la mano con las empresas de producción de madera del país para desarrollar una industria más sólida”, afirmó Marta Esquivel, Directora de Inteligencia Comercial de PROCOMER.

Características de la madera de balsa

Esta especie es autóctona de la región y en Costa Rica se presenta de manera natural en la mayor parte del país. Destacada por ser sumamente ligera y por tener un ciclo productivo corto, de cinco años en promedio, un plazo breve en términos forestales y que la hacen atractiva para modelos de negocio más dinámicos.

A la fecha, toda la balsa exportada por Costa Rica tiene origen silvestre, lo cual genera rendimientos inferiores debido a que se manejan árboles de diferente edad, densidad e incidencias estéticas. No obstante, se identifican actualmente unas 600 hectáreas de plantaciones controladas en proceso, esencialmente, en la región Huetar Atlántica, que se estima podrían dinamizar el comercio en el corto plazo.

De acuerdo con el estudio, esta es una madera muy valorada por sus propiedades en industrias de valor agregado, sin embargo, refleja ser aún un mercado moderado de $310 millones en importaciones al 2020, con un comportamiento interanual fluctuante durante la última década, que se explica principalmente por las compras contextuales de China vinculadas a la existencia o no de incentivos para la industria eólica, así como la dependencia de Ecuador como principal proveedor de volumen de balsa.

Para Erick Apuy, Analista Económico de PROCOMER a cargo del estudio, la producción de madera de balsa en Costa Rica es aún una actividad incipiente, con un registro de $75 mil (28 toneladas) en exportaciones en 2020, toda con destino a China para uso en aspas eólicas.

Sin embargo, Apuy destacó que, si el sector maderero costarricense está interesado en profundizar en un modelo de mayor escala y sacar provecho de las oportunidades que se presentan en los mercados internacionales, es recomendable trabajar en los siguientes puntos:
i. Una mayor disponibilidad de semilla y su mejoramiento genético
ii. Capacitacion técnica al productor
iii. Mayor investigación de la academia y organismos forestales
iv. Una mejor articulación por parte del ecosistema local vinculado
“Si se logra una mayor articulación del ecosistema para la investigación, capacitación y mejora de semillas; existe el potencial para alcanzar un modelo de negocio sostenible que asegure a los compradores internacionales la trazabilidad de la madera, la estabilidad en los precios y en la capacidad productiva como elementos diferenciadores para aspirar a mejores precios de exportación. Si bien la producción eólica sugiere mayor demanda, hay otros segmentos de interés como la industria náutica, con presentaciones de mayor valor agregado como prensados de balsa con capas externas de otras maderas, como la teca costarricense, bien apreciada en el exterior”, concluyó Apuy.

 



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