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Tres meses sin clavos en las ferreterías

En la última subasta del Sicad I, en octubre, se asignó más de 30 millones de dólares para el sector, pero aún no se han liquidado.

La lista de materiales que presentan fallas de abastecimiento en las ferreterías no ha dejado de crecer. Al cemento, las cabillas y el alambre dulce –necesarios para la construcción– se une la escasez de clavos de metal: desde octubre del año pasado se dejaron de despachar en los comercios, refieren vendedores.

José Goncalves, propietario de un comercio del ramo en la redoma de Petare, afirma que ha sido cuesta arriba conseguir los materiales. “Como pasa con varias cosas, tenemos pedidos pendientes, pero no hay certeza de cuándo nos van a llegar”.

“Ahora la novedad es lo que se consigue”, agregó Manuel Domínguez, encargado de un comercio en la avenida Francisco de Miranda.

Las personas que demandan clavos tienen que acudir a varios negocios, en los locales que se consiguen se está vendiendo lo que queda en inventario. “Esta que es una ferretería grandísima tiene maquinaria a la venta y no tienen clavos, se cuenta y no se cree”, dijo Rosa Rodríguez, una de las clientas que estaba ayer en un negocio en Los Cortijos.

El desabastecimiento de clavos se debe a la falta de insumos nacionales e importados para su fabricación. Miguel Eseverri, presidente de la Asociación de Industria Metalúrgica y Minera de Venezuela, explicó que las plantas que hacen clavos en el país no han recibido de Sidor la cantidad de alambrón que necesitan. Afirmó que las empresas tuvieron que solicitar divisas por el Sistema Complementario de Administración de Divisas, para importar directamente el insumo, pero los dólares adjudicados fueron insuficientes.

Agregó que en la última subasta del Sicad I, en octubre, se asignó más de 30 millones de dólares para el sector, pero hasta el momento no se han liquidado.

La escasez de alambrón afecta también la fabricación de mallas necesarias para la construcción, lo que perjudica aun más el trabajo de albañilería. “No se consigue cabillas, mallas, alambres, cementos. Eso tiene paralizada la construcción de mi casa y mientras más pasa el tiempo más caro se pone la mano de obra y los insumos”, dijo Brenda Marrero cuando recorría ferreterías.

Ayer en la tarde el Superintendente de Precio Justos, Andrés Eloy Méndez, hizo un allanamiento a un galpón en Miranda en el que se incautaron 32.000 cabillas y 45.800 tubos estructurales. El directivo aseguró que era mercancía proveniente de Sidor que se iba a destinar al contrabando. Dijo que el material quedaba confiscado y se le entregaría a CorpoMiranda para que construya más de 1.500 viviendas.

Los bombillos también han dejado de encontrarse en las ferreterías. Manuel Quijada, propietario de un negocio en la avenida Francisco de Miranda, explicó que desde noviembre no reciben el producto. Los incandescentes no se consiguen y de los de luz blanca tienen poca variedad. “De 20 modelos de ahorradores que teníamos ahora solo hay 2. Pero, como son tan caros la gente, no los quiere”, refirió. Los ahorradores se consiguen desde 300, hasta 1.000 bolívares, dependiendo del modelo y el lugar que se visite.

El dato

Los cables que se utilizan para las instalaciones de electricidad también presentan fallas de abastecimiento indicaron encargados de ferreterías. Afirman que no se ha importado las cantidades necesarias de cobre que llevan los cables y eso ha afectado la fabricación que se traduce en anaqueles. La pega amarilla para trabajos de zapatería y carpintería, el manto asfáltico y la teja asfáltica engrosan la lista de productos que llega con irregularidad a los locales.

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